Inspirado en la naturaleza y en el entorno y con formas y colores que remiten a Gaudí o a Burle Marx, el nuevo Paseo Marítimo de la Playa de Poniente, en Benidorm, del estudio barcelonés de Carlos Ferrater, es un lugar de transición entre la ciudad construida y el espacio natural del mar, y está concebido, no como frontera-borde, sino como un espacio intermedio que resuelve problemas como el acceso a los aparcamientos o la canalización de los colectores, y en él que se integran además los elementos de iluminación y material urbano. El paseo está constituido por diferentes capas: una primera de carácter estructural, que construye la línea de borde, acabada en hormigón blanco; una segunda capa de texturas, con pavimentos en diferentes colores; y una última capa que está conformada por el mobiliario urbano, los elementos naturales —agua, vegetación…—, todos ellos construyendo un lugar homogéneo con personalidad propia.

El director general de Patrimonio Nacional en Noruega, Jorn Holme, ha sido el último en expresar sus reservas sobre el proyecto, que el pasado mes de abril se adjudicó Herreros tras ganar un concurso internacional al que también se presentaron superestrellas como Zaha Hadid o Tadao Ando. El plan, llamado Lambda, abarca, además del Museo Munch, una playa, un barrio residencial y una biblioteca.
El Ejecutivo trató de habilitar el mes de enero -inhábil a efectos parlamentarios- para acelerar la aprobación de la norma, pero no logró la mayoría suficiente. La premura ha provocado un malestar añadido en el grupo socialista canario. Para la diputada Guacimara Medina es inaceptable intentar llevar por la vía de urgencia un asunto que exige el consenso de la comunidad científica. “Estas prisas no tienen nada que ver con los intereses ciudadanos, ni con los de las especies amenazadas”, dice. La socialista exige la retirada de la propuesta porque “no cabe mejorarla” ante su falta de rigor científico. Reclama además que se presente como “proyecto de ley” y no como “proposición”, fórmula que, según Medina, ha sido elegida para evitar la participación ciudadana y los informes técnicos independientes. Los socialistas presentarán una enmienda a la totalidad.
La investigación gráfica que hay detrás de la obra, con fotografías de 1930, le otorga un alto valor histórico, social y periodístico. La temática se divide en dos bloques principales: ‘Paisajes’, dedicado a la evolución física de las costas; y ‘Ocios/Negocios’, donde se analiza dicha transformación desde el punto de vista más humano. Esta imagen de Benalmádena (Málaga), un pequeño pueblo de casas bajas, de 1960, pertenece al primero de ellos.